Mini souffles de morcilla con mermelada de guindilla de Ibarra:
Ingredientes:
- 2 claras de huevo
- queso fresco una tarrina pequeña
- 170 gr de morcilla de cebolla tipo Beasain
- 45 gr de harina de maíz
- Sal y pimienta
- 10 Cl de leche
Preparación:
Cocemos 10 minutos la morcilla en agua hirviendo. La sacamos del agua, quitamos la piel y dejamos enfriar. En la thermomix ponemos la morcilla, las claras y el quesito fresco, la leche y lo lo batimos 6 minutos velocidad de 5 a 7. Probamos, rectificando de sal si fuera necesario. Rellenamos los moldes de silicona. Metemos en horno precalentado con calor arriba y abajo a 180º. Horneamos hasta que veamos que suben. Cuando estén hechas del todo, abrimos la puerta del horno y los dejamos enfriar sin sacarlos del horno. (Como son una especie de souffle, si las sacamos del horno muy calientes, con el cambio brusco de temperatura, se desinflarían mucho.)
Mermelada de guindilla de Ibarra:
- Guindillas en vinagre Eusko Label
- una cucharada de Tagatosa
- Agar agar (2 hilos largos)
- 1 Cubilete de agua
Preparación:
Como en casa no podemos utilizar azúcar en mi caso utilicé tagatosa.( mira la receta original para hacerla con azúcar en el blog de Astrd ) He usado una sexta parte de tagatosa por una de guindillas. Primero limpiamos las guindillas quitándoles el pedúnculo y semillas interiores. Las cortamos en trozos pequeños, mezclamos con la tagatosa y el agar agar, llevamos a ebullición unos 10 minutos a 100 grados, velocidad 2 en la Thermomix, triturando un poco, pero no hacer puré fino, para que se noten los trozos. Dejar unas cuantas anillas de guindilla antes de triturar para adornar. Es una manera de avisar de qué es la mermelada a quien la va a consumir.
Reservar en bote en la nevera hasta su consumo.
Astrid nos recomienda:
Estas mismas mini magdalenas/souffles podríamos acompañarlas con mermelada de tomate, de pimiento rojo, también podríamos haber puesto unos piñones y servirlas sobre una cama de manzana brunoise guisada o compota de manzana. Hay diversas opciones, a gusto del comensal. Tened en cuenta que, en realidad, no son unas auténticas magdalenas, aunque tengan la forma, sino una especie de soufflés puesto que no llevan nada de harina. Por un lado, ideal para los celíacos, pero también se conservan algo peor y son más delicadas de usar. De todas maneras, seguro que probaré la opción con harina porque me han gustado mucho de sabor.














